Como dar un masaje relajante

El masaje relajante consiste en relajar los músculos del cuerpo para eliminar o aliviar el dolor y la tensión muscular, especialmente en espalda, cervicales y hombros provocada por posturas incorrectas, sobrecargas, contracturas o periodos prolongados de estrés o ansiedad. El objetivo principal es llegar a un estado de relajación mediante movimientos apropiados. 


A diferencia del masaje terapéutico, que está enfocado a prevenir o curar dolencias musculares o lesiones realizados mediante la presión o frotación en determinadas zonas del cuerpo y que necesita ser aplicado por un fisioterapeuta, el masaje relajante puede ser realizado por cualquier persona sin conocimientos previos, sin embargo, será mucho más aconsejable que lo realize una persona que conozca las diferentes técnicas y que tenga experiencia previa. 


Debemos tener en cuenta que salvo en determinados casos y siempre que se haya consultado con un médico, está contraindicado en personas con problemas en la piel, enfermedades vasculares, embarazadas, con tensión baja o enfermedades reumáticas entre otras. Consultar a un fisioterapeuta ante cualquier duda, dolor o empeoramiento producido por el masaje.

Consejos en la preparación de un masaje relajante

Para comenzar el masaje elegiremos un entorno lo más agradable posible, eligiendo un sitio tranquilo lejos de ruidos en el cual no nos distraiga nada. Lo recomendable sería una iluminación tenue con luz natural o velas, ni demasiado oscuro ni mucha claridad, con una temperatura cálida y agradable (unos 25º aproximadamente) teniendo en cuenta que la persona que lo recibe puede tener una mayor sensación de frío por su estado de relajación.

 

También se puede añadir música relajante, a ser posible instrumental para que no distraiga la voz, aunque esto al igual que lo anteriormente mencionado a gusto de cada persona, quien debe estar concentrada y atenta a las sensaciones que se experimentan, para ello es recomendable realizar varias respiraciones completas antes del masaje para favorecer su relajación.

 

Para el masaje se utilizan cremas hidratantes o aceites para favorecer el deslizamiento de las manos sobre el cuerpo, para manos poco experimentadas se recomienda comenzar con crema ya que se absorbe mejor y más rápido que el aceite y si se aplica más cantidad de la debida es más fácil de enmendar, demasiado aceite provocaría un exceso en el deslizamiento sobre la piel impidiendo realizar el masaje de forma correcta. Existen en el mercado varios tipos de cremas y aceites esenciales para masaje con diferentes aromas y propiedades como aloe vera, lavanda, almendras, eucalipto, etc., que podemos elegir a nuestro gusto para aumentar sus beneficios aún más.Al finalizar limpiaremos bien la zona con una toalla o papel.

 

Ha de adoptarse una posición lo más cómoda posible, sentado en una silla o tumbado. Si se realiza sentado ha de utilizarse una silla con respaldo para la zona lumbar y si es necesario utilizar algún cojín o almohada para adoptar una postura más cómoda, también se puede realizar sentado frente a una mesa apoyando los antebrazos y descansando la cabeza sobre una almohada, esto ayudará a relajar los hombros y las cervicales y eliminar más fácilmente la tensión que se origina en esta zona. Si por el contrario se realiza tumbado puede hacerse en la cama o sobre una base acolchada en el suelo teniendo en cuenta que tanto la persona que realiza el masaje como la que lo recibe deben sentirse cómodos.

Realización de un masaje relajante

Antes de realizar el masaje, el masajista debe realizar ejercicios de calentamiento en manos y muñecas para evitar lesiones y darle más fluidez a los movimientos. A continuación extender la crema o el aceite en la zona y con la palma y los dedos de las manos, mejor que solo con la punta de los dedos, comenzar a ejercer una leve presión sobre todas las zonas musculares manteniendo el contacto físico de las manos sobre la piel en todo momento para evitar interrupciones. Sobre las articulaciones, columna vertebral y otras zonas óseas se ejercerán solo movimientos suaves y superficiales.

 

Para un buen masaje relajante se deben realizar movimientos lentos y profundos, si se desea aumentar el ritmo e intensidad para acentuar los efectos, el masajista se ayudará del peso e impulso del cuerpo ya que utilizar solo la fuerza de brazos y manos terminaría cansándolo rápidamente. Se deben trabajar sin forzar los pequeños bultos que se aprecian bajo la piel, son músculos tensos o cúmulos de fibras que provocan dolor. Comenzar con un suave masaje con los dedos y la palma de la mano e intensificar los movimientos, para ello se puede utilizar también los nudillos, pero no se debe ejercer demasiada presión para no dañar la zona. Los músculos donde se acumula más tensión suelen concentrarse en espalda, cervicales y lumbares por ello hay que dedicarles más tiempo.

 

La duración del masaje dependerá de cada persona, con 10 minutos puede ser suficiente para alcanzar el estado de descanso y relajación que buscamos, pero puede alargarse hasta aproximadamente una hora. Para finalizar no se debe enfocar ningún músculo en concreto sino hacerlo de forma general con movimientos cada vez más superficiales y lentos. Una vez terminado se recomienda que la persona masajeada permanezca cinco minutos en la misma postura y que tras esta espera se levante muy lentamente para evitar mareos.

Beneficios del masaje relajante

El masaje relajante proporciona una serie de beneficios inmediatos para la salud física y mental, para mantener sus beneficios se recomienda realizarlo de forma regular.

Ayuda a relajar los músculos, eliminar contracturas y la tensión muscular producida por el estrés, produce un alivio inmediato ante el dolor de cabeza producido por la tensión en cuello y hombros y reducen la fatiga y el cansancio después de una dura jornada de trabajo. Además ayuda a reducir los síntomas de ansiedad y depresión como el insomnio o la sensación de no haber descansado, aumenta el nivel de serotonina en el cuerpo que es un neurotransmisor que en sus niveles más bajos se encuentra relacionado con la depresión. También actúa de forma positiva sobre el sistema linfático eliminando toxinas y mejorando el sistema inmunológico, disminuye la presión arterial, sobre la circulación sanguínea aportando una mayor cantidad de oxígeno y a nivel estético elimina las células muertas de la piel logrando una piel más bonita y sana.