CONSEJOS PRACTICOS PARA LA ANSIEDAD Y LA DEPRESION

REALIZAR EJERCICIO FISICO

El ejercicio físico, practicado de forma moderada, posee una serie de beneficios que nos ayudan a controlar nuestros trastornos de ansiedad y depresión y mejorar nuestra salud.

 

- mejora el sistema cardiorrespiratorioBarcelona, Spain

- disminuye la tensión arterial

- libera endorfinas

- disminuye los niveles de coresterol

- elimina toxinas de nuestro cuerpo

- favorece la autoestima

- regulan el sobrepeso

- mejora la calidad de vida y nuestra salud

- aumenta el nivel de serotonina 

- fortalece el sistema inmunitario

- aumenta la resistencia al estrés

- aumenta la capacidad de concentración

 

Es importante comenzar con ejercicios muy suaves y aumentar gradualmente el tiempo y el nivel de actividad. Andar al aire libre, realizar estiramientos suaves, yoga o pilates son recomendables para aquellas personas con trastornos de ansiedad y depresión. 

RELACIONES SOCIALES

El participar en actividades sociales nos aporta beneficios sobre nuestra salud, ansiedad y depresión:

 

- alivian la sensación de aislamiento o soledad

- aumentan la autoestima

- disminuyen los niveles de ansiedad y depresión

- aumentan el interés por las cosas

- aumentan la comunicación con otras personas

- refuerzan la seguridad en uno mismo

- aumentan el nivel de expresividad

 

Vas a perder el 100% de las oportunidades que no intentas, así que ánimo, dí adiós a tus miedos y adelante.

DIETA EQUILIBRADA

Mantén una dieta equilibrada y saludable, es fundamental para mantener en orden nuestro cuerpo y nuestra mente. Una alimentación inadecuada puede agravar nuestra salud, y por lo tanto, nuestro estado de ansiedad y depresión.

TABAQUISMO Y ALCOHOLISMO

Evita la ingesta de alcohol y drogas. Prevenir este tipo de consumo es mejorar nuestra salud, y por tanto, evitar que aumenten nuestros niveles de ansiedad y depresión, incluso evitar que aparezcan otras enfermedades (cáncer, bronquitis, infecciones respiratorias, impotencia sexual, osteoporosis...). El alcohol y las drogas deterioran el sistema nervioso y por supuesto nuestra calidad de vida. 

El tabaco contiene más de 4000 sustancias tóxicas conocidas (más de 40 cancerígenas), propias del tabaco o introducidas en el proceso de adulteración industrial como son:

- metanol (carburante para cohetes)

- alquitrán (el más cancerígeno)

- monóxido de carbono (gas de los tubos de escape)

- nicotina (utilizado en los insecticidas)

- polonio 210 (elemento radioactivo)

- arsénico (veneno mortal muy potente)

- clorulo de vinilo (utilizado en elementos plásticos)

- mercurio (utilizado en los termómetros)

- cadmio (utilizado en las baterias)

- plomo, estireno, butano, amoníaco, acetona...

Las consecuencias del tabaco se ven alejadas del presente o a largo plazo pero no es la realidad, provocan a corto plazo problemas en la piel, halitosis (mal aliento persistente), disminuye el rendimiento físico, afecta al sistema inmunitario y por lo tanto un mayor riesgo de contraer enfermedades. Ver más

ESTABLECER PRIORIDADES

Construye una escala de prioridades para las actividades de tu vida. Primero aquellas actividades que no puedes dejar de realizar porque son imprescindibles en la vida cotidiana como comer, dormir, asearte o descansar. Segundo, aquellas que de no realizarse, perjudican tu estabilidad emocional, laboral o económica, pero recuerda que tu salud es lo primero.

DEDICATE TIEMPO PARA RELAJARTE

Tendemos a olvidarnos de las necesidades de nuestro cuerpo y la relajación, es una de ellas. 

Puedes utilizar ejercicios de relajación, respiración o cualquier otro que te permita mantener tu cuerpo y mente despejados (yoga, pilates, ejercicios de meditación, tai chi, jin shin jyutsu...)  

TRATA DE NO AISLARTE

Algunas personas se aislan durante periodos prolongados de tiempo para evitar la presión exterior. La falta de contacto social y el aislamiento prolongado causan la pérdida de habilidades sociales. El aislamiento social es la principal causa de la depresión.

ESTABLECE TUS METAS

Si quieres lograr todo lo que te propones debes empezar por saber lo que realmente eres capaz de hacer, eso sí, al establecer las metas, es importante ser realista. El problema de concretar metas irreales (o imposibles) es que genera un tropiezo que agrava los estados de ansiedad y depresión.

Las mejores metas están al final de los caminos más difíciles y recuerda, disfruta del camino, no sólo de la meta.

NO TE APRESURES

En circunstancias de angustia, inseguridad, miedo u otros trastornos derivados de ansiedad y depresión, espera que tu ánimo mejore poco a poco y no de inmediato. La mayoría de las personas se desaniman pronto al intentar mejorar de una forma acelerada. Una mejoría gradual es una mejoría eficaz.

PENSAR EN POSITIVO

Haz lo que puedas cuando puedas, no te agobies pensando en lo que te queda por hacer, el poder hacer algo en estas circunstancias (ansiedad, depresión, miedo, angustia, inseguridad...) es ya un mérito.  

 

Recuerda esto, los pensamientos positivos siempre reemplazan a los pensamientos negativos.