Agorafobia

 

Dentro de los trastornos de ansiedad, la agorafobia es el más común y uno de los más incapacitantes que se tratan.

Las personas que padecen agorafobia tienen miedo a lugares públicos, lugares abiertos o cerrados y a las aglomeraciones, sobre todo si se sienten solas, por temor a sufrir un ataque de pánico, acompañado del deseo de no salir del hogar.

Estas personas suelen evitar estos lugares o situaciones, lo que hace cambiar repentinamente su comportamiento y hábito de vida ya que solo predomina el pensamiento de que vuelvan a aparecer síntomas de ansiedad e incluso depresión, creándose así un circulo vicioso.


Síntomas de la agorafobia

La gran mayoría de personas que padecen agorafobia pueden desarrollar otras fobias específicas como la claustrofobia o la acrofobia y experimentan algún o algunos signos de ansiedad tales como:

- taquicardia  

- temor a la soledad

- temblores y escalofríos

- nerviosismo

- sudoración excesiva

- sacudidas del corazón 

- opresión en el pecho

- miedo a morir

- sensación de irrealidad

- visión borrosa

- entumecimiento en brazos y piernas

- mareos o desmayo

- dificultad para tragar

- tensión muscular


Al experimentar estos síntomas nuestra reacción es la de ponernos a salvo huyendo de cualquier lugar o situación en la que nos encontremos. A todo esto, aparecen automáticamente pensamientos catastróficos que hacen que nuestra ansiedad aumente de manera considerable llegándose a convertir en un verdadero caos o pánico.

 

Las personas con agorafobia evitan el salir de sus casas por temor a sufrir, influyendo en el rendimiento laboral o escolar y en las relaciones familiares o personales.

 

Como superar la agorafobia

 

Las personas que padecen agorafobia deben aprender maneras y métodos para reducir la ansiedad y la preocupación, entre estos métodos se encuentran:

 

- Los ejercicios de relajación, apropiados para disminuir el nivel de los síntomas y la tensión muscular y mental provocados por el miedo ante este tipo de situaciones, producen una agradable sensación de calma y paz. Ver ejercicio.

 

- Los ejercicios de meditación, adecuados para ejercer un control total de las situaciones que nos producen ansiedad mediante el entrenamiento de la concentración. Ver ejercicio.

 

- Los ejercicios de respiración, practicados habitualmente favorecen el estado de relajación y ayudan a evitar la hiperventilación, una respiración acelerada y más profunda de lo habitual que aumenta el nivel de ansiedad. Ver ejercicio

 

- Una serie de ejercicios y consejos que nos ayudarán a tener una autoestima alta, indispensable ante este tipo de situaciones. Ver más.

 

Consulta siempre a tu médico.